Trastornos del Estado de Ánimo (Depresión)

El trastorno depresivo es una enfermedad que afecta al organismo, al ánimo, y a la manera de pensar. Afecta a la forma en que una persona come y duerme. Afecta a cómo uno se valora a sí mismo (autoestima) y a la forma en que uno piensa. Un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza. No indica debilidad personal. No es una condición de la cual uno puede liberarse a voluntad. Las personas que padecen de un trastorno depresivo no pueden decir simplemente: "ya basta, me voy a poner bien". Sin tratamiento, los síntomas pueden durar semanas, meses e incluso años. Sin embargo, la mayoría de las personas que padecen de depresión puede mejorar con un tratamiento adecuado.

Los tres tipos más comunes de trastornos del estado de ánimo son: depresión severa, distimia y trastorno bipolar.

Síntomas de depresión:

-     Estado de ánimo triste, ansioso o "vacío" en forma persistente.
-     Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
-     Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.
-     Pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades que antes se disfrutaban, incluyendo la actividad       sexual.
-     Disminución de energía, fatiga, agotamiento, sensación de estar "en cámara lenta".
-     Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.
-     Insomnio, despertarse más temprano o dormir más de la cuenta.
-     Pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario comer más de la cuenta y aumento de peso.
-     Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio.
-     Inquietud, irritabilidad.
-     Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento médico, como dolores de cabeza, trastornos       digestivos y otros dolores crónicos.

La terapia cognitivo-conductual ayuda a los pacientes a cambiar los estilos negativos de pensamiento y comportamiento que se asocian con la depresión, interviniendo, consecuentemente, en la mejora de la calidad de vida del afectado.

Alfredo Herranz Sanz      Tel.: 91 633 98 00