CLAPSIC Psicología Boadilla

Alfredo Herranz Sanz
PSICÓLOGO
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SUPERVISIÓN

Reorientación dirigida a profesionales de la salud mental, coaches, y asesores u orientadores psicológicos.

Profesionales amigos

La salud, tanto mental como física, ha de abordarse mediante estrategias de atención integral al individuo. Por esta razón, puede resultar necesario contar con especialistas de confianza en sus diferentes áreas de actuación.

MEDIACIÓN

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Medicina y Psiquiatría  Centro Médico Boadilla
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Terapia Cognitivo-Conductual

TCC La Terapia Cognitivo-Conductual es la única realmente contrastada, empírica y científicamente, dentro del marco de la psicopatología como ciencia. Ya no se pone en duda su eficacia, porque hay múltiples estudios comparativos que la avalan. En trastornos depresivos, de ansiedad, de personalidad, etc., se han demostrado logros terapéuticos similares, y superiores, a la intervención con medicación. Y en otras patologías más graves, tales como los trastornos psicóticos, su complemento a la farmacología es igualmente incuestionable.

Hay otras orientaciones psicológicas y gente que se beneficia de ellas, por lo que no se deben desestimar, pero si nos ceñimos al rigor científico, no filosófico, y a los principios éticos y deontológicos que deben regir la actuación del psicólogo, no cabe duda sobre cuál ha de ser la elección.
El enfoque cognitivo-conductual, cada vez más dominante entre las propuestas psicoterapéuticas, ha mejorado considerablemente la eficacia de la práctica de la psicología clínica, tal y como se demuestra en las investigaciones sobre amplios grupos de trastornos y problemas.

Este enfoque combina, en diversos grados, principios provenientes de múltiples líneas de investigación; más que el origen de las hipótesis, lo que importa es que hayan pasado por la prueba empírica que exigen los criterios metodológicos. Básicamente, está formado por una combinación racional del enfoque conductual, basado en las teorías del aprendizaje, y del enfoque cognitivo, que enfatiza el rol de los aspectos mediacionales en el aprendizaje y la conducta de las personas (Kendall, Howard y EPPS, 1988). La terapia cognitivo-conductual se centra en los aspectos del aprendizaje y de cómo las personas organizan e interpretan sus cogniciones. Se postula que el origen de los trastornos se encuentra en la utilización de mecanismos adaptativos inadecuados que tienen como base un aprendizaje erróneo.

Los procedimientos de intervención que se sustentan en la postura cognitivo-conductual están basados en los siguientes principios:
  • El organismo responde a las representaciones mentales del mundo circundante y no al medio propiamente dicho.
  • Estas representaciones están relacionadas con el proceso de aprendizaje, ya que los procesos cognitivo-mediacionales están involucrados en todo aprendizaje humano.
  • Pensamientos, sentimientos y conductas están causalmente interrelacionados. De este modo, el programa de tratamiento actúa en estas tres áreas.
  • Las actividades cognitivas, tales como expectativas, autoafirmaciones, atribuciones, etc., son importantes en la comprensión, en la predicción psicopatológica y en el cambio psicoterapéutico.
  • Las cogniciones y conductas son compatibles, lo que hace posible que los procesos cognitivos puedan ser interpretados dentro de paradigmas conductuales y las técnicas cognitivas pueden combinarse con procedimientos conductuales.

A su vez, la intervención terapéutica cognitivo-conductual se estructura en tres pasos:
  • El primero contempla la evaluación cuidadosa del caso. Se refiere al momento de formular hipótesis explicativas acerca de los problemas que trae la persona y trazar los objetivos del tratamiento.
  • Estas hipótesis conducen a la segunda fase, la intervención propiamente dicha, el empleo de técnicas terapéuticas orientadas al logro de los objetivos planteados.
  • Finalmente, la tercera fase, el seguimiento, consiste en la evaluación de la aplicación del programa terapéutico y la realización de los ajustes necesarios para el mantenimiento de los cambios.

Algunas de las características prácticas más destacadas de este modelo psicoterapéutico son:
  • Su brevedad.
  • Su centrado en el presente, en el problema y en su solución.
  • Su carácter preventivo de futuros trastornos.
  • Su estilo de cooperación entre paciente y terapeuta.
  • La importancia de las tareas de auto-ayuda a realizarse entre sesiones.

Las últimas décadas nos muestran, además, una decidida y creciente tendencia a la integración de los aportes de las diversas corrientes psicoterapéuticas en la búsqueda de un abordaje específico, y más efectivo, para cada tipo de patología, con un énfasis en la prevención, el incremento de la labor interdisciplinaria, y la creciente participación del enfoque de la corriente cognitivo-conductual como eje de dicho proceso.

Código Deontológico

Psi Logo "Sin perjuicio de la legítima diversidad de teorías, escuelas y métodos, el/la Psicólogo/a no utilizará medios o procedimientos que no se hallen suficientemente contrastados, dentro de los límites del conocimiento científico vigente."

CÓDIGO DEONTOLÓGICO DEL PSICÓLOGO, Tít II, Art 18º

Código Deontológico del Psicólogo Código deontológico del psicólogo completo

Manual de Ética y Deontología para Psicólogos Manual de Ética y Deontología para Psicólogos

Trastornos de Ansiedad y Estrés

La ansiedad es una emoción natural, un mecanismo adaptativo que nos permite ponernos alerta ante sucesos comprometidos. En realidad, un cierto grado de ansiedad proporciona un componente adecuado de precaución en situaciones especialmente peligrosas. Y una ansiedad moderada puede ayudarnos a mantenernos concentrados y a afrontar los retos que tenemos por delante.

En ocasiones, sin embargo, el sistema de respuesta a la ansiedad se ve desbordado y funciona incorrectamente, la ansiedad es desproporcionada con la situación e, incluso, se presenta a veces en ausencia de cualquier peligro. La persona se siente paralizada, con sentimientos de indefensión y, en general, se produce un deterioro del funcionamiento psicosocial y fisiológico.

Se considera a la ansiedad como un trastorno cuando se presenta en momentos inadecuados o es tan intensa y duradera que interfiere con las actividades normales de la persona.

Las respuestas de ansiedad o síntomas más frecuentes son:

1.    Síntomas subjetivos, cognitivos o de pensamiento:
  • preocupación
  • temor
  • inseguridad
  • dificultad para decidir
  • miedo
  • pensamientos negativos sobre uno mismo (inferioridad, incapacidad)
  • pensamientos negativos sobre nuestra actuación ante los otros
  • temor a que se den cuenta de nuestras dificultades
  • temor a la pérdida del control
  • dificultades para pensar, estudiar, concentrarse, etc.

2.    Síntomas fisiológicos o corporales:
  • Cardiovasculares: Palpitaciones, pulso rápido, tensión arterial alta, accesos de calor
  • Respiratorios: Sensación de sofoco, ahogo, respiración rápida y superficial, opresión torácica.
  • Gastrointestinales: Náuseas, vómitos, diarrea, aerofagia, molestias digestivas.
  • Genitourinarios: Micciones frecuentes, enuresis, eyaculación precoz, frigidez, impotencia.
  • Neuromusculares: Tensión muscular, temblor, hormigueo, dolor de cabeza, fatiga excesiva.
  • Neurovegetativos: Sequedad de boca, sudoración excesiva, mareos.

3.    Síntomas motores u observables:
  • evitación de situaciones temidas
  • fumar, comer o beber en exceso
  • intranquilidad motora (movimientos repetitivos, movimientos torpes y desorganizados, rascarse, tocarse, etc.)
  • ir de un lado para otro sin una finalidad concreta
  • hiperactividad
  • tartamudeo y otras dificultades de expresión verbal
  • llorar
  • quedarse paralizado, etc.

Trastornos del Estado de Ánimo (Depresión)

El trastorno depresivo es una enfermedad que afecta al organismo, al ánimo, y a la manera de pensar. Afecta a la forma en que una persona come y duerme. Afecta a cómo uno se valora a sí mismo (autoestima) y a la forma en que uno piensa. Un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza. No indica debilidad personal. No es una condición de la cual uno puede liberarse a voluntad. Las personas que padecen de un trastorno depresivo no pueden decir simplemente: "ya basta, me voy a poner bien". Sin tratamiento, los síntomas pueden durar semanas, meses e incluso años. Sin embargo, la mayoría de las personas que padecen de depresión puede mejorar con un tratamiento adecuado.

Los tres tipos más comunes de trastornos del estado de ánimo son: depresión severa, distimia y trastorno bipolar.

Síntomas de depresión:
  • Estado de ánimo triste, ansioso o "vacío" en forma persistente.
  • Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
  • Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.
  • Pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades que antes se disfrutaban, incluyendo la actividad sexual.
  • Disminución de energía, fatiga, agotamiento, sensación de estar "en cámara lenta".
  • Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.
  • Insomnio, despertarse más temprano o dormir más de la cuenta.
  • Pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario comer más de la cuenta y aumento de peso.
  • Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio.
  • Inquietud, irritabilidad.
  • Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento médico, como dolores de cabeza, trastornos digestivos y otros dolores crónicos.

La terapia cognitivo-conductual ayuda a los pacientes a cambiar los estilos negativos de pensamiento y comportamiento que se asocian con la depresión, interviniendo, consecuentemente, en la mejora de la calidad de vida del afectado.

Entrenamiento en Habilidades Sociales

Las habilidades sociales son un conjunto de hábitos (a nivel de conductas motoras, pero también de pensamientos y emociones), que nos permiten mejorar nuestras relaciones interpersonales, sentirnos bien, obtener lo que queremos y conseguir que los demás no nos impidan lograr nuestros objetivos.

También podemos definirlas como la capacidad de relacionarnos con los demás en forma tal que consigamos un máximo de beneficios y un mínimo de consecuencias negativas, tanto a corto, como a largo plazo.

El concepto de habilidades sociales incluye temas afines como la asertividad, la autoestima y la inteligencia emocional. Destaca la importancia de los factores cognitivos (creencias, valores, formas de percibir y evaluar la realidad) y su importante influencia en la comunicación y las relaciones interpersonales.

Por eso, el Entrenamiento en Habilidades Sociales incluye técnicas para mejorar todas esas áreas, resultando primordial por los siguientes motivos:

  • La relación con otras personas es nuestra principal fuente de bienestar; pero también puede convertirse en la mayor causa de estrés y malestar, sobre todo, cuando carecemos de habilidades sociales.
  • Los déficits en habilidades sociales nos llevan a sentir con frecuencia emociones negativas como la frustración o la ira, y a sentirnos rechazados, infravalorados o desatendidos por los demás.
  • Los problemas interpersonales pueden predisponernos a padecer ansiedad, depresión, o enfermedades psicosomáticas.
  • Mantener unas relaciones interpersonales satisfactorias facilita la autoestima.
  • Ser socialmente hábil ayuda a incrementar nuestra calidad de vida.

Trastornos Adictivos

Las terapias de orientación cognitivo conductual son, hoy por hoy, las únicas que han demostrado efectividad en el tratamiento del abuso de drogas y la dependencia a las mismas.

Se ha demostrado que la terapia cognitivo conductual ayuda al adicto a lograr la abstinencia inicial y a mantener una abstinencia prolongada, habiéndose validado tratamientos para la dependencia al alcohol, la nicotina, las benzodiazepinas, la heroína y la cocaína.

Un protocolo de actuación consiste en la prevención de la recaída por medio de la conducta cognitiva. Con él, se le enseñan al paciente nuevas formas de actuar y de pensar que le ayudan a mantenerse alejado de las drogas. El paciente aprende a evitar aquellas situaciones que le incitan al consumo y a poner en práctica técnicas para rechazar la droga. También se le enseña a considerar la recaída ocasional como un "resbalón", más que como un fracaso. La prevención de la recaída por medio de la conducta cognitiva ha resultado ser una terapia útil y duradera para muchas adicciones.

Entre las técnicas cognitivo conductuales más avanzadas en el tratamiento del abuso de drogas se encuentra la de manejo de situaciones imprevistas, un sistema de recompensas y castigos que hacen atractiva la abstinencia y poco atractivo el uso de la droga. El propósito de los programas de manejo de situaciones imprevistas es hacer que el estilo de vida pro social y libre de drogas ofrezca mejores recompensas que el estilo de vida que implica el uso de las mismas. Se ha demostrado que el método de refuerzo comunitario resulta extremadamente útil en la promoción de la abstinencia inicial en los adictos.

Una vez que el uso de la droga está controlado, la educación y la rehabilitación social y laboral se convierten en elementos críticos del tratamiento. Se deben encontrar nuevos y atractivos estilos de vida para las personas que se están recuperando de problemas relacionados con las adicciones y, así, evitar que regresen al antiguo ambiente y a su forma de vida anterior.

Terapia de Pareja

La terapia de pareja está indicada tanto para aquellas parejas que quieren mejorar su relación como para aquellas otras con desavenencias, conflictos y estrés en la relación y que pueden estar a punto de la separación o divorcio.

Las parejas con problemas de comunicación mutuos, aquellas que tienen resentimientos por hechos pasados, o las que mantienen secretos en su relación, pueden beneficiarse de la terapia de pareja.

Cualquier pareja, por imposible que parezca, es susceptible de pasar por un momento de crisis. Lo que empieza como una relación fluida, puede verse interferido por factores como el cansancio, el estrés, los problemas laborales, familiares, económicos, etc. Casi sin darse cuenta, la convivencia se torna en una sucesión de respuestas destempladas, silencios tensos y despechos continuos.

Muchas veces, además, la crisis sobreviene sin que ninguna de las dos partes tenga ningún deseo de que suceda, ni mucho menos de romper la pareja. Cuando esto ocurre, tal vez sea el momento de buscar un poco de ayuda.

Intervención en Familias

Los presupuestos básicos de las terapias de familia son:
  • Todos los miembros de la familia están interrelacionados.
  • Las partes de la familia no pueden ser comprendidas aislándose del resto del sistema.
  • El conocimiento individual de cada parte no permite entender el funcionamiento familiar.
  • La organización familiar determina la conducta de sus miembros.

La terapia de familia tiene varios objetivos:
  • Resolver o reducir el conflicto patógeno y la ansiedad existente en las relaciones interpersonales.
  • Incrementar la percepción y la satisfacción de las necesidades emocionales de cada miembro de la familia.
  • Promover los roles relacionales adecuados entre los sexos y entre las generaciones.
  • Fortalecer las capacidades de los individuos y de la familia como un todo.
  • Influir en la identidad y en los valores familiares para que los miembros se orienten hacia la salud y el crecimiento.
  • Integrar a la familia en la sociedad (centros médicos, escuelas, grupos comunitarios, organizaciones sociales...)

Disfunciones Sexuales

Para que un problema llegue a ser disfunción sexual, debe darse de modo persistente, repetido y continuado en el tiempo. Además, debe generar malestar en la persona.

Las disfunciones sexuales pueden estar producidas por múltiples causas, entre las que se encuentran:

  • una escasa educación sexual, miedo o ansiedad ante las relaciones sexuales,
  • conflictos en la pareja y problemas de comunicación,
  • las menos de las veces, problemas físicos.

La solución a las disfunciones sexuales está en la terapia sexual, que combina algunas técnicas específicas para cada problema con una correcta educación sexual, la facilitación de una buena comunicación en la pareja, el cambio de actitudes, la supresión de la ansiedad y, entre otros temas, el conocimiento del propio cuerpo

Trastornos del Comportamiento Alimentario

Los trastornos del comportamiento alimentario constituyen un tipo de problemas que, en las últimas décadas, ha aumentado considerablemente, afectando de manera primordial a las personas jóvenes y de sexo femenino.

Si bien clínicamente se pueden clasificar distintas alteraciones, el elemento común está dado por la intención de disminuir el peso corporal, independientemente de cual sea éste. Esta búsqueda del peso ideal se acompaña de un intenso temor a engordar, que excede las preocupaciones que en este sentido presentan la mayoría de las personas. Estas características llevan a cambios o alteraciones del comportamiento tales como una alimentación que no cumple con las necesidades básicas del organismo. Esto puede darse a través de una negativa a comer cualquier tipo de alimentos o sólo un grupo de ellos o, por el contrario, a través de una alimentación basada en grandes cantidades de comida, generalmente ingeridas en cortos espacios de tiempo y con la sensación de no poder controlarse.

Todos estos trastornos deben ser atendidos por equipos de profesionales especializados, considerando que el resultado del tratamiento depende en gran medida de la consulta temprana por parte de quien los padece o cree padecerlos.

En bulimia nerviosa existe suficiente evidencia empírica que demuestra la superioridad de la terapia cognitivo conductual frente a otras alternativas de tratamiento.

En el trastorno por atracón los programas de autoayuda para los casos leves y la terapia cognitivo conductual para los demás casos son los tratamientos de elección.

El panorama en el tratamiento de la anorexia nerviosa es diferente. El único tratamiento que hasta el momento ha probado su eficacia es la rehabilitación nutricional. Para este trastorno todavía es necesario el desarrollo y aplicación de programas estructurados de tratamiento que permitan determinar su eficacia, ya que se parte de tal cúmulo de influencias o variables relevantes que resulta difícil determinar qué aspectos son los principales a la hora de abordar el trastorno.

Trastornos Adaptativos

Los Trastornos Adaptativos se caracterizan por la aparición de síntomas emocionales (p. ej. ansiedad o depresión) o comportamentales (cambios en la conducta) en respuesta a un factor estresante identificable externo (p. ej. pérdida de empleo, enfermedad física, divorcio, migración, problemas económicos, laborales, sociales, familiares, etc.).

Los síntomas suelen presentarse dentro de los 3 meses siguientes al comienzo o acontecimiento del factor estresante. Una vez cesado el mismo (o sus consecuencias) los síntomas no suelen persistir más de 6 meses si se dispone de la ayuda psicológica adecuada.

Los síntomas o comportamientos se expresan clínicamente del siguiente modo:

  • Malestar mayor de lo esperable en respuesta al factor estresante.
  • Deterioro significativo de la actividad social, familiar, laboral o académica.

Trastornos de la Personalidad

Los trastornos de la personalidad se caracterizan por patrones de percepción, reacción y relación que son relativamente fijos, inflexibles y socialmente desadaptados.

Todas las personas tenemos patrones característicos de percepción y de relación con otras personas y situaciones (rasgos personales), de lo que resulta que tendemos a enfrentarnos a las situaciones estresantes con un estilo propio, individual y repetitivo.

Hay personas que tienden a responder a las situaciones problemáticas buscando la ayuda de los demás. Otras, asumen que pueden manejar todos los problemas por sí mismas. Algunas minimizan los problemas. Otras los exageran.

Aunque la gente suele responder siempre del mismo modo ante una situación difícil, la mayoría, de forma natural, intenta otros caminos si la primera respuesta es ineficaz. En contraste, las personas con trastornos de la personalidad son tan rígidas que no pueden adaptarse a la realidad, lo cual debilita su capacidad operativa. Sus patrones desadaptados, de pensamiento y de comportamiento, hacen que sean propensas a tener problemas en sus relaciones sociales, interpersonales y laborales.

Estas personas, generalmente, no son conscientes de que su comportamiento o sus patrones de pensamiento son inapropiados. De hecho, a menudo creen que son normales y correctos, incluso cuando son sus familiares quienes les suelen enviar a recibir ayuda profesional, pues su comportamiento inadecuado causa dificultades de relación. Cuando las personas con trastornos de la personalidad buscan ayuda por sí mismas (frecuentemente, a causa de frustraciones), creen normalmente que sus problemas están causados por los otros o por situaciones particularmente dificultosas.

Cuidadores y Familiares de Afectados

El papel de la familia es fundamental en el proceso rehabilitador de los enfermos mentales, ya que se constituye en el principal recurso de atención, cuidado y soporte social.

A pesar de esta evidencia, lo cierto es que las problemáticas y necesidades de las familias aún son poco conocidas y atendidas, cuando no ignoradas. Esta situación lleva a muchas familias a tener que soportar las diferentes tensiones y sobrecargas en soledad, sin contar con la adecuada ayuda, apoyo y orientación.

A veces, resulta imprescindible el desarrollo de estrategias de apoyo psicológico a los familiares de los enfermos mentales, para que puedan abordar los problemas que la enfermedad suscita en la convivencia cotidiana.

Es necesario que quienes conviven con estos enfermos tengan más tiempo para ellos mismos, tiempo de salud, descargando de esta forma el ambiente familiar de tensiones.

Del mismo modo, se debe facilitar a las familias todo lo necesario para el conocimiento de estas enfermedades y proveerlas de las estrategias necesarias para su manejo en situaciones estresantes, de crisis, etc.

La orientación psicológica a las familias les proporciona la información que es preciso conocer sobre la enfermedad, lo que les permite la descarga emocional, facilitando a su vez el apoyo social.

Básicamente, esta orientación abarcaría los siguientes contenidos:
  • ¿Qué es el trastorno mental? Síntomas, tipos, curso, causas.
  • Aproximaciones terapéuticas, rehabilitación psicosocial, hospitalización.
  • Tratamiento farmacológico.
  • Principios para la solución de problemas. Situaciones difíciles, conductas violentas, amenazas e intentos de suicidio, descuido personal.
  • Estrés y carga familiar.
  • Establecer acuerdos y negociar conflictos.
  • Principios para una comunicación adecuada.
  • Principios para la modificación de conductas: técnicas para aumentar, reducir o eliminar conductas desadaptadas e instaurar conductas nuevas. Etc.